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	<title>La oficina de Luis Alejandro Ordóñez</title>
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	<description>Escritor, editor, traductor y fanático de las redes sociales</description>
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		<title>Noticias de la oficina &#8211; 13 de marzo de 2010</title>
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		<pubDate>Sat, 13 Mar 2010 18:23:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[noticias]]></category>

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		<description><![CDATA[A finales de este mes se acabará, una vez más, mi contrato en la editorial donde trabajo. Al parecer, esta vez sí será definitivo, por lo que en lo que va de marzo he estado más pendiente de actualizar cv y ese tipo de cosas, que de escribir textos y publicar posts.
Sin embargo, los sitios [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A finales de este mes se acabará, una vez más, mi contrato en la editorial donde trabajo. Al parecer, esta vez sí será definitivo, por lo que en lo que va de marzo he estado más pendiente de actualizar cv y ese tipo de cosas, que de escribir textos y publicar posts.</p>
<p>Sin embargo, los sitios se mueven por sí solos y ahora, en Clones tenemos una nueva colaboradora, Ana Laya, quien es el motor detrás de <a href="http://www.objetitosincultos.com/" target="_blank">Objetitos Incultos</a> y que estoy seguro le dará una mayor amplitud de repertorio al sitio. Visita su primera entrada, donde Ana reseña el <a href="http://www.clonesproject.com/alternativo/exitmusic/" target="_blank">clon que Vampire Weekend hizo de una canción de Radiohead</a>, está excelente.</p>
<p>No quiero dejar de señalar que en Pulga de Libertad está colgada desde hace unas dos semanas la <a href="http://pulgadelibertad.blogspot.com/2010/02/neil-gaiman-en-naperville.html" target="_blank">reseña del evento de Neil Gaiman</a> al que asistí. Como anécdota te cuento que a través de twitter le envié el enlace de la reseña al propio Gaiman, quien me contestó diciendo que gracias a Google Translator había obtenido una muy buena traducción de mi página. Interesantes los tiempos que vivimos, donde el acceso a personas e instituciones de todo tipo se ha ampliado a niveles inimaginados. Seguimos en contacto.</p>
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		<title>Artículos desde la oficina &#8211; La Atlántida queda en Puerto Rico</title>
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		<pubDate>Wed, 03 Mar 2010 03:06:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[artículo sobre Puerto Rico]]></category>
		<category><![CDATA[estado libre asociado]]></category>
		<category><![CDATA[identidad latinoamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Puerto Rico]]></category>

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		<description><![CDATA[(Este artículo lo escribí para la revista Contratiempo y es quizás uno de los texto que más satisfacciones me ha traído porque varios puertorriqueños me comentaron que se sentían tal cual yo cuento en él)

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			<content:encoded><![CDATA[<p>(Este artículo lo escribí para la revista Contratiempo y es quizás uno de los texto que más satisfacciones me ha traído porque varios puertorriqueños me comentaron que se sentían tal cual yo cuento en él)<span id="more-91"></span></p>
<p><object style="width: 420px; height: 271px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowfullscreen" value="true" /><param name="menu" value="false" /><param name="src" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;pageNumber=8&amp;documentId=091110225138-d734dd1435cf4332b64fe16d1c9b99d9&amp;docName=contratiempo_issue67_ago09&amp;username=Contratiempo&amp;loadingInfoText=contratiempo%20-%20agosto%202009&amp;et=1267585306798&amp;er=33" /><param name="flashvars" value="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;pageNumber=8&amp;documentId=091110225138-d734dd1435cf4332b64fe16d1c9b99d9&amp;docName=contratiempo_issue67_ago09&amp;username=Contratiempo&amp;loadingInfoText=contratiempo%20-%20agosto%202009&amp;et=1267585306798&amp;er=33" /><embed style="width: 420px; height: 271px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;pageNumber=8&amp;documentId=091110225138-d734dd1435cf4332b64fe16d1c9b99d9&amp;docName=contratiempo_issue67_ago09&amp;username=Contratiempo&amp;loadingInfoText=contratiempo%20-%20agosto%202009&amp;et=1267585306798&amp;er=33" flashvars="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;pageNumber=8&amp;documentId=091110225138-d734dd1435cf4332b64fe16d1c9b99d9&amp;docName=contratiempo_issue67_ago09&amp;username=Contratiempo&amp;loadingInfoText=contratiempo%20-%20agosto%202009&amp;et=1267585306798&amp;er=33" menu="false" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
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		<title>Noticias de la oficina &#8211; 23 de febrero</title>
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		<pubDate>Tue, 23 Feb 2010 22:57:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[noticias]]></category>

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		<description><![CDATA[Esta semana ha sido de mucho trabajo. Estuve escribiendo unos textos para un programa de lectura de Puerto Rico, lo que en Venezuela llamamos &#8220;matar un tigre&#8221;, liguemos que los tigres se reproduzcan como conejos.
Mientras, Gatubellísima obtuvo buena publicidad cuando Lennis Rojas la mencionó como uno de los ejemplos de literatura digital. Lee lo que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta semana ha sido de mucho trabajo. Estuve escribiendo unos textos para un programa de lectura de Puerto Rico, lo que en Venezuela llamamos &#8220;matar un tigre&#8221;, liguemos que los tigres se reproduzcan como conejos.</p>
<p>Mientras, <a href="http://www.facebook.com/pages/Gatubellisima/98032456715" target="_blank">Gatubellísima</a> obtuvo buena publicidad cuando Lennis Rojas la mencionó como uno de los ejemplos de literatura digital. Lee lo que dijo Lennis en su blog <a href="http://redesliterales.com.ve/2010/02/entre-gallinas-revoluciones-y-gatubellisimas-te-leas/" target="_blank">Redes Literales</a>, y muchos éxitos para ella con ese blog que apenas comienza. Así mismo, <a href="http://www.clonesproject.com" target="_blank">Clones</a> comienza una nueva etapa, la etapa de la colaboración. Para ello, invité a un buen amigo y una persona con un criterio y conocimiento musical impresionantes, Daniel Pratt. Lee la <a href="http://www.clonesproject.com/electronico/everytimeiseeyoucloning/" target="_blank">primera entrada que realiza para Clones</a> y pendiente de sus próximas colaboraciones que serán todos los martes. Yo estaré &#8220;clonando&#8221; los viernes y pronto añadiré otra persona al equipo, la idea es convertirlo en todo un proyecto colectivo con lo que ello significa en términos de amplitud de repertorio y de criterios musicales.</p>
<p>Hoy, 23 de febrero, voy en camino a un encuentro con <a href="http://www.amazon.com/gp/redirect.html?ie=UTF8&amp;location=http%3A%2F%2Fwww.amazon.com%2Fgp%2Fentity%2FNeil-Gaiman%2FB000AQ01G2%3Fie%3DUTF8%26ref_%3Dsr%5Ftc%5F2%5F0%26qid%3D1266965575%26sr%3D8-2-ent&amp;tag=bestmusiccove-20&amp;linkCode=ur2&amp;camp=1789&amp;creative=390957" target="_blank">Neil Gaiman</a>, donde estará hablando de su obra y su proceso creativo; pendiente porque lo más probable es que esté reseñando algo del evento en <a href="http://pulgadelibertad.blogspot.com" target="_blank">Pulga de Libertad</a>.</p>
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		<title>Artículos desde la oficina &#8211; Persépolis</title>
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		<pubDate>Tue, 16 Feb 2010 23:22:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[articulo comic]]></category>
		<category><![CDATA[persepolis]]></category>

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		<description><![CDATA[(Este trabajo sobre la posible llegada de la película Persépolis a las salas de cine venezolanas, fue publicado en el periódico El Nacional)

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			<content:encoded><![CDATA[<p>(Este trabajo sobre la posible llegada de la película Persépolis a las salas de cine venezolanas, fue publicado en el periódico <a href="http://www.el-nacional.com" target="_blank">El Nacional</a>)<span id="more-81"></span></p>
<p><a href="http://www.laoficinadeluis.com/wp-content/uploads/2010/02/PERSEPOLIS.jpg"><img class="alignnone size-large wp-image-82" title="PERSEPOLIS" src="http://www.laoficinadeluis.com/wp-content/uploads/2010/02/PERSEPOLIS-624x1024.jpg" alt="PERSEPOLIS" width="447" height="733" /></a></p>
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		<title>Noticias de la oficina &#8211; 9 de febrero</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Feb 2010 02:38:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[noticias]]></category>

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		<description><![CDATA[Afuera nieva mucho, ha sido un día realmente fastidioso, se espera que cuando termine el aviso de tormenta de invierno mañana a las 9 de la mañana, haya caído alrededor de un pie de nieve.
Pero durante estas dos últimas semanas he estado trabajando mucho para poner a rodar nuevamente los sitios que estaban parados. Una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Afuera nieva mucho, ha sido un día realmente fastidioso, se espera que cuando termine el aviso de tormenta de invierno mañana a las 9 de la mañana, haya caído alrededor de un pie de nieve.</p>
<p>Pero durante estas dos últimas semanas he estado trabajando mucho para poner a rodar nuevamente los sitios que estaban parados. Una entrada en <a href="http://www.falsasbiografias.com/" target="_blank">Falsas Biografías</a>, un nuevo capítulo de <a href="http://www.facebook.com/home.php?#!/pages/Gatubellisima/98032456715" target="_blank">Gatubellísima</a> y una nueva entrada de <a href="http://pulgadelibertad.blogspot.com" target="_blank">Pulga de Libertad</a>, acompañaron las actualizaciones de los blogs que sí han ganado la periodicidad que necesitan proyectos de este tipo: <a href="http://www.clonesproject.com" target="_self">Clones</a> y <a href="http://www.lacuevadeloscubs.com" target="_blank">La Cueva de los Cubs</a>.</p>
<p>Así mismo, estoy colaborando en un proyecto de social media, <a href="http://www.ciudadaniaestudiantil.com" target="_blank">Ciudadanía Estudiantil</a>, desde donde estaremos promocionando la participación juvenil y estudiantil en asuntos públicos y especialmente en las elecciones parlamentarias de Venezuela en septiembre de este año. Espero que apoyes esta iniciativa, visitándola y dándole promoción.</p>
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		<title>Noticias de la oficina &#8211; 31 de enero</title>
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		<pubDate>Sun, 31 Jan 2010 20:41:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[noticias]]></category>

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		<description><![CDATA[Se va el primer mes del año 2010, un mes que trajo el nuevo proyecto: La cueva de los Cubs, el blog en español de los Chicago Cubs, donde estaré hablando y reseñando al equipo de los Cachorros de Chicago, del cual no solo soy fan sino vecino. Por supuesto que un proyecto nuevo hace [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se va el primer mes del año 2010, un mes que trajo el nuevo proyecto: <a href="http://www.lacuevadeloscubs.com" target="_blank">La cueva de los Cubs</a>, el blog en español de los Chicago Cubs, donde estaré hablando y reseñando al equipo de los Cachorros de Chicago, del cual no solo soy fan sino vecino. Por supuesto que un proyecto nuevo hace que otros se vean un poco afectados. <a href="http://www.falsasbiografias.com/" target="_blank">Falsas biografías</a> tiene un par de meses sin actualizaciones, así como la novela vía Facebook, <a href="http://www.facebook.com/pages/Gatubellisima/98032456715" target="_blank">Gatubellísima</a>, no ha tenido nuevos capítulos en más o menos el mismo tiempo.</p>
<p>Pero en <a href="http://pulgadelibertad.blogspot.com" target="_blank">Pulga de Libertad</a>, podrás encontrar algunos análisis sobre los últimos acontecimientos en Venezuela, tema que por supuesto me interesa sobremanera. Así mismo, en <a href="http://www.clonesproject.com" target="_blank">Clones</a>, unas versiones fabulosas, como la que Dirty Projectors hace del tema de Björk, Hyperballad. Espero que los visites.</p>
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		<title>Microrrelatos desde la oficina &#8211; Bibliotecario</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Jan 2010 00:22:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[microrrelato]]></category>
		<category><![CDATA[minicuento]]></category>

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		<description><![CDATA[ (Cuento ganador del I concurso de microrrelatos Biblioteca Severo Ochoa)
Yo no he leído el Quijote pero puedo recitarlo de memoria. Cada vez que alguien lo entrega en la biblioteca, le pido que me cuente la aventura que más ha disfrutado. Así me lo he ido construyendo como un rompecabezas de palabras al viento. Claro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } --> <!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P.sdfootnote { margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0cm; font-size: 10pt } 		P { margin-bottom: 0.21cm } -->(Cuento ganador del I concurso de microrrelatos Biblioteca Severo Ochoa)</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 200%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial,sans-serif;"><span style="font-size: small;">Yo no he leído el Quijote pero puedo recitarlo de memoria. Cada vez que alguien lo entrega en la biblioteca, le pido que me cuente la aventura que más ha disfrutado. Así me lo he ido construyendo como un rompecabezas de palabras al viento. Claro que en mi versión, Alonso Quijano nunca recupera la cordura.<span id="more-71"></span></span></span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 200%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial,sans-serif;"><span style="font-size: small;">(Abajo, el documento con todos los relatos del concurso)<br />
</span></span></p>
<p><object style="width: 420px; height: 297px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowfullscreen" value="true" /><param name="menu" value="false" /><param name="src" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090929192409-f3305af0c5fc4e88ba4321e27861ab36&amp;docName=concurso_microrrelatos_2009&amp;username=BibliotecaICervantesChicago&amp;loadingInfoText=I%20Concurso%20de%20Microrrelatos%20de%20la%20Biblioteca%20Severo%20Ochoa%20del%20Instituto%20Cervantes%20de%20Chicago&amp;et=1264551580287&amp;er=90" /><param name="flashvars" value="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090929192409-f3305af0c5fc4e88ba4321e27861ab36&amp;docName=concurso_microrrelatos_2009&amp;username=BibliotecaICervantesChicago&amp;loadingInfoText=I%20Concurso%20de%20Microrrelatos%20de%20la%20Biblioteca%20Severo%20Ochoa%20del%20Instituto%20Cervantes%20de%20Chicago&amp;et=1264551580287&amp;er=90" /><embed style="width: 420px; height: 297px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090929192409-f3305af0c5fc4e88ba4321e27861ab36&amp;docName=concurso_microrrelatos_2009&amp;username=BibliotecaICervantesChicago&amp;loadingInfoText=I%20Concurso%20de%20Microrrelatos%20de%20la%20Biblioteca%20Severo%20Ochoa%20del%20Instituto%20Cervantes%20de%20Chicago&amp;et=1264551580287&amp;er=90" flashvars="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090929192409-f3305af0c5fc4e88ba4321e27861ab36&amp;docName=concurso_microrrelatos_2009&amp;username=BibliotecaICervantesChicago&amp;loadingInfoText=I%20Concurso%20de%20Microrrelatos%20de%20la%20Biblioteca%20Severo%20Ochoa%20del%20Instituto%20Cervantes%20de%20Chicago&amp;et=1264551580287&amp;er=90" menu="false" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
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		<title>Noticias de la oficina &#8211; 16 de enero</title>
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		<pubDate>Sat, 16 Jan 2010 17:39:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[noticias]]></category>

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		<description><![CDATA[Esta semana ha producido buenas noticias. La primera, un proyecto freelance que por los momentos se reduce a un artículo sobre algún aspecto de mi vida en Venezuela, pero que puede convertirse en una colaboración frecuente. Lo más interesante es que tendré que escribirlo en inglés, cosa que representa un reto adicional. Te estaré informando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta semana ha producido buenas noticias. La primera, un proyecto freelance que por los momentos se reduce a un artículo sobre algún aspecto de mi vida en Venezuela, pero que puede convertirse en una colaboración frecuente. Lo más interesante es que tendré que escribirlo en inglés, cosa que representa un reto adicional. Te estaré informando al respecto.</p>
<p>La segunda, una chamba que ya está casi definida y que puede permitirme hacer una transición más tranquila cuando mi contrato en mi actual trabajo se acabé el próximo mes de febrero. Lo mejor es que se trata de un proyecto socialmedia, por lo que podré estar poniendo en funcionamiento todo lo que he investigado, aprendido y utilizado en este último año de dedicarme en extensivo a mis blogs y mi &#8220;personalidad&#8221; social media.</p>
<p>La tercera, un nuevo proyecto, <a href="http://www.lacuevadeloscubs.com">La cueva de los Cubs</a>, el blog de los Cachorros de Chicago en español. Como sabrás, vivo a unas tres cuadras del Wrigley Field, por lo que la posibilidad de escribir sobre los Cubs me había estado rondando y ahora me lanzo con todo de cara a la temporada de Grandes Ligas que empieza en abril&#8211;bueno, en febrero si contamos desde los entrenamientos de primavera. Espero me acompañes en esta nueva aventura.</p>
<p>Por último, debido a todos estos movimientos, lo único que se ha movido la última semana es <a href="http://www.clonesproject.com">Clones</a>, pásate por ahí que hay un par de clones buenísimos.</p>
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		<title>Noticias desde la oficina &#8211; 10 de enero de 2010</title>
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		<pubDate>Sun, 10 Jan 2010 22:32:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[noticias]]></category>

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		<description><![CDATA[Comienzo volviéndote a desear un gran 2010. Ya pronto te hablaré de los nuevos proyectos. Por ahora, donde he tenido actividad ha sido en Pulga de Libertad y en Clones. Date una vuelta por ambos. Un gran abrazo.
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Comienzo volviéndote a desear un gran 2010. Ya pronto te hablaré de los nuevos proyectos. Por ahora, donde he tenido actividad ha sido en <a href="http://pulgadelibertad.blogspot.com">Pulga de Libertad</a> y en <a href="http://www.clonesproject.com">Clones</a>. Date una vuelta por ambos. Un gran abrazo.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Cuentos desde la oficina &#8211; Manejos Ilegales</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 03:03:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Luis Alejandro Ordóñez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[cuento de inmigracion]]></category>
		<category><![CDATA[inmigrantes ilegales]]></category>

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		<description><![CDATA[(Cuento publicado en la difunta revista electrónica Remolinos)
Si me hubieran advertido que no verla de nuevo me iba a traer tantas consecuencias, tampoco habría estado preparado. Porque no hubo diferencia entre la última y cualquier vez anterior, ni siquiera entre la primera y la última vez. Ahora que lo pienso, creo que estaba vestida exactamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY">(Cuento publicado en la difunta revista electrónica Remolinos)</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY">Si me hubieran advertido que no verla de nuevo me iba a traer tantas consecuencias, tampoco habría estado preparado. Porque no hubo diferencia entre la última y cualquier vez anterior, ni siquiera entre la primera y la última vez. Ahora que lo pienso, creo que estaba vestida exactamente igual que el primer día. Aunque en dos años son muchas las faldas, las blusas y los talleres que utilizó, la falda negra justo por encima de la rodilla y la blusa de seda morado pálido es un atuendo que acude muy fácil a mi memoria, puedo imaginarla usando esa combinación para darse confianza y tranquilidad en su primer día de trabajo y también vistiendo así para el último, un ciclo que cerró. Seguramente ese día fue la última vez que utilizó la blusa de seda morado pálido y la falda negra por encima de la rodilla.</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY">Como siempre, se bajó del carro y me sonrió entre coqueta y desinteresada. Creo que era una mujer que no sabía relacionarse con los hombres sin dar por sentado que bastaba que dijera una palabra para que lo dejaran todo por ella. No es que fuera particularmente hermosa, era su seguridad y su forma de desenvolverse, como prometiendo a cada paso algo que nunca hemos tenido, que no hemos experimentado y que está fuera del alcance de cualquiera. Al menos fuera del alcance mío, aunque bastante me costó aceptar que más que soñador era un iluso, y la diferencia entre ambos términos era ese momento que comenzaba cuando yo componía un par de estrofas para su canción de amor número seiscientos cuarenta y terminaba con una nueva sonrisa de ella, pero ya sólo para cortar amistosamente todo intercambio y entregarme la llave de su carro.<span id="more-61"></span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">El orgullo es gaseoso y yo me siento bastante satisfecho con los resultados que he obtenido como parquero. Desde el primer mes soy el que más gana, las propinas que recibo llevan mi ingreso mensual a rangos de trabajador con greencard. La clave está en conocer los horarios y las costumbres de tus clientes y trabajar en función de ello. Los que llegan a las 7 de la mañana o antes y no salen sino hasta las 5, 6 o más tarde, siempre tienen sus puestos esperándolos al fondo del estacionamiento. Delante de ellos, están los lugares para quienes pasan todo el día aquí pero se niegan a sentirse esclavos, aunque lo sean, y a las 4:30 en punto, a más tardar a las 5 están yéndose. Luego, en un sector intermedio, a veces delante de los primeros, a veces de los segundos, están los lugares de los que prefieren cortar el día saliendo a la hora del almuerzo, quizás porque almuerzan en casa, quizás porque no almuerzan y aprovechan el tiempo para hacer cualquier cosa. Después, casi al frente, los impredecibles, que entran y salen en cualquier momento, como si sus días fueran de toque y despegue, a veces se van a las 3 y no regresan, a veces son las 8 y no se han ido, a veces ni vienen, liberando espacios que nunca me siento cómodo al utilizar porque nada les impide llegar a las 2 de la tarde e irse a las 5 y media. Por último, delante de todos los demás, los desconocidos, los que vienen por primera vez y que quizás no vuelvan nunca, o los que vienen tan esporádicamente que no hay manera de reconocerlos; a esos ni siquiera les acerco el carro, simplemente les indico dónde está y les doy su llave. Ella pertenecía al primer grupo, solía llegar antes de las 7 de la mañana y no se iba hasta las 6:30 o 7 de la noche. Por eso no afectó mi método y apenas me di cuenta de que no se había ido cuando ya estábamos listos para cerrar. No fue sorpresa, dos o tres carros por semana pasan la noche en el estacionamiento; las más de las veces adictos al trabajo que necesitaron juntar dos jornadas para sentirse productivos; a veces grupos de amigos que salieron de fiesta desde la oficina en un solo carro–que aquello del conductor designado lo inventaron los dueños de los estacionamientos. </span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">La orden del administrador del estacionamiento es no darle demasiada importancia a esos casos. Aunque la paranoia se ha adueñado de esta nación, no tiene sentido armar un alboroto cada vez que un cliente no venga a buscar su carro y únicamente actuamos de inmediato si no reconocemos el carro en cuestión. Tratándose del de ella, la única reacción que tuve fue sentir un poco de celos por la persona que pasó la noche junto a esa mujer que me hubiera gustado conocer e invitar a salir, que hubiera conocido e invitado a salir si viviera todavía en mi país, pero viviendo en éste no me atrevía ni siquiera a dirigirle la palabra a menos de que ella me hablara primero y estrictamente para responder lo que me hubiera dicho. La preocupación comenzó cuando al día siguiente los carros volvieron a irse y el de ella continuaba ahí.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Esa noche, lo confieso, tuve miedo. No por ella y lo que pudiera haberle pasado, tuve miedo por mí, por estar a punto de formar parte de una historia que seguramente traería a la policía por estos predios. Cuánto tiempo podía pasar el carro estacionado en ese lugar antes de que el administrador tuviera que dar parte a la policía; es de esperar que por estos lares las cosas funcionen mejor y situaciones como ésta se resuelvan rápido, por eso desde el principio uno se mentaliza y con el tiempo terminas acostumbrándote a vivir cumpliendo la regla principal para estar aquí en mi condición: No hacer nada que llame la atención. Tengo seis años viviendo en este país y he respetado la regla al pie de la letra. A estas alturas no sé decir si me equivoqué o no, no hay manera de saberlo, aunque cada vez más a menudo piense que sí, que tomé la decisión equivocada, que el camino que transito no es el correcto y mientras no cambie el rumbo seguiré perdiéndome más y más en una dirección que me lleva muy lejos del objetivo, de mi plan de vida. Pero no es fácil detenerme y decir hasta aquí. Lo único que ha sido fácil en estos años fue no montarme en el avión de regreso. “En este país es donde debo estar, aquí es donde lograré mis sueños, aquí es donde podré ser lo que quiero ser”, me decía mientras desempacaba mi maleta de una semana en casa de un viejo amigo y arreglaba mis cosas en un par de estantes pretendiendo que estaba ordenando el resto de mi vida. Pronto, la realidad hizo su ajuste de cuentas y entendí que para llegar lejos no bastaba con rasgar unos buenos acordes en la guitarra, sobre todo si se está en un país donde no conoces a nadie y donde hay miles iguales a ti. Una bandita por aquí, un toque por allá, un miércoles en un sport bar, todo demasiado esporádico como para únicamente dedicarme a ello, mientras que en mi condición de inmigrante ilegal las opciones que se me ofrecían para tener ingresos estables me parecían muy por debajo de mi nivel y aspiraciones. Más temprano que tarde terminé en este trabajo, tocando y componiendo cuando se puede y bien consciente de las limitaciones de mi condición. </span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Nunca me imaginé que alguien rompería la regla principal por mí, ella menos que nadie. En las canciones que le dediqué solía fantasear sobre su vida personal. Pero son muy pocos los datos objetivos que se pueden acumular viendo una caminata desde el carro hasta el ascensor o entre el recibir una llave y la llegada del siguiente carro, por lo que las historias que le inventaba resultaban todas bastante inverosímiles. En la que más me gustaba, ella era la dueña de una compañía de grabación y cuando por casualidad me enteraba de eso le dejaba mis canciones en el reproductor de su carro para que las descubriera un día de regreso a su casa. La canción no quedó muy bien, la historia era demasiado complicada para que el formato estrofa coro estrofa coro le hiciera justicia, pero igual me gustaba jugar con esa posibilidad y más de una vez estuve a punto de tentar al destino dejándole un par de canciones en su estéreo. La verdad, debería hacerlo con todos mis clientes, todavía estoy a tiempo.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Pero eso tendrá que esperar hasta el final de la crisis. Al tercer día las cosas comenzaron a salirse de control. Estaba distraído y preocupado, a cada momento miraba hacia el ascensor deseando que ella apareciera y terminara con el drama, mientras que toda persona o carro que llegaba me daba la segura impresión de pertenecer a la policía. Rayé un auto, por poco rompo el faro de otro y puse a un cliente impredecible en un lugar del segundo grupo, lo cual produjo un colapso en el sistema que me obligó a mover cuatro carros mientras la persona esperaba sentada tras el volante, rumiando contra la conspiración que encabecé para que no llegara a tiempo a una cita importantísima y negándome la acostumbrada propina. Al final de la jornada, cuando ya era seguro de que ella por tercer día consecutivo no vendría a buscar su carro, no lo aguanté más y decidí dar parte de la situación, seguro de que con ello estaba rompiendo la regla. Fui a la oficina y le conté al administrador que estaba preocupado porque un vehículo dormiría por tercera noche consecutiva en el estacionamiento. El administrador me dio las gracias y me dijo que me fuera a casa, que él tomaría cartas en el asunto; justo lo que yo hubiera preferido evitar. Si la noche anterior ya había dormido poco pensando en agentes de inmigración tocando a mi puerta, ésta no pude pegar un ojo. Lo peor era imaginarme regresando a mi país sin nada que sacar de la maleta. El fracaso no es una anécdota de viajero y yo sólo podría hablar de las cosas que no logré, de las canciones que no grabé, de las bandas que no llegaron a nada, de las oportunidades que no supe ganarme, de las veces que me entusiasmaban los aplausos y gritos en el sport bar para pocos segundos después darme cuenta de que no eran para mi solo de guitarra sino para la jugada que acababa de suceder en la pantalla colocada detrás de la tarima. En una especie de autoflagelación, la única forma en que pude relajarme y acabar con la noche en vela fue preparando la maleta como si ya hubiera recibido el anuncio de deportación.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Lo bueno de atormentarse dándole vueltas a la cabeza es que luego, a la hora de la verdad, las cosas pueden resultar mucho más sencillas, menos dramáticas y sobre todo no tan personales. El administrador tampoco quería demasiadas autoridades hurgando por el estacionamiento, no sólo por mí sino por la plantilla completa de trabajadores ilegales que tenía empleados. Con discreción, el administrador me preguntó si creía que el carro podía ser parte de una amenaza terrorista. Le contesté divertido que no había pensado en ello, pero la expresión de su cara me hizo entender toda la seriedad de la pregunta; quien emplea ilegales necesita tener buenos contactos con algunas autoridades y para que esas autoridades puedan hacerse la vista gorda sobre ciertas cosas necesitan ayuda en otras, por ejemplo frente a posibles amenazas terroristas. Le expliqué que se trataba del auto de una persona que ha estacionado con nosotros por dos años, seguro que no es una amenaza. Bajo esas circunstancias, revisaríamos el auto alegando de todos modos que lo creímos peligroso para la seguridad del estacionamiento, cosa perfectamente permitida, para así cubrirnos las espaldas en caso de tener que dar parte formal a las autoridades. Entendí que ya la policía estaba activada buscando a la dueña del carro, pero nos mantendrían al margen para proteger al estacionamiento y por extensión a sus trabajadores ilegales. Al finalizar la jornada, cuando ella una vez más no volvió a aparecer, busqué en el cajón de llaves y tomé la de su carro, colgada en el mismo lugar desde hacía cuatro días. Fui hasta el carro y lo abrí.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">No supe dónde comenzar. Nunca he tenido carro propio y al contrario de lo que piensa la mayoría, no suelo estar en buena posición para fisgonear. Tal vez en otros lugares se pueda pero en éste no, en nuestro estacionamiento los carros no dejan de entrar y salir, cuando pierdo un segundo distraído con lo cerca o lejos que queda el volante al sentarme, cuando tengo problemas con una caja de cambios por algún tipo de truco o mecanismo de seguridad, la fila de carros aumenta hasta el riesgo del colapso, y ése es un riesgo que no podemos correr, so pena de perder las propinas. No hay tiempo para darnos el lujo de ver si alguien dejó un celular, una laptop, algún adminículo electrónico, suéteres, abrigos, cualquier otra pieza de ropa o efectivo a merced de dedos rápidos. Con el primer vistazo pude ver que no había nada mal parado. La sorpresa llegó cuando al mirar con detenimiento dentro de la guantera, debajo de los asientos, en la maleta más allá del caucho de repuesto, el gato y el triángulo de seguridad, no había nada en el carro, no existía un solo detalle, la más mínima seña que delatara ya no la identidad de su dueño sino la simple existencia de uno. Parecía un carro recién salido de la agencia, salvo que un carro de agencia tendría alguna cosa tratando de hacer sentir al potencial comprador que por fin había dado con el carro de sus sueños o de sus posibilidades y en este carro sólo se podía sentir soledad, desasosiego, el extraño vacío de un lugar donde las trazas de sus habitantes habían sido completamente borradas. Ella, o quién sabe si alguien más, se había dedicado meticulosamente a borrar toda evidencia de que el carro le había pertenecido, de que alguna vez estuvo en él.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">No había nadie más en el estacionamiento, por eso preferí dejar las decisiones para el día siguiente, pero durante toda la noche no pude sacar de mi cabeza especulaciones sobre aquel vacío. No había pasado nada distinto, nada que me hiciera pensar que ella no era parte activa del hecho, ella conscientemente había abandonado el carro sin nada que la pudiera relacionar con él. Seguro ni siquiera estaba a su nombre, seguro que al informar de esto a la policía, si la policía se decidiera a actuar, llegaría no a ella sino a la persona de la que quería huir, porque ya estaba convencido, ella estaba huyendo. Por supuesto, semejante posibilidad complicaba mi posición, la posición del estacionamiento. La policía ya no podría limitarse a actuar bajo cuerda, tenía que venir a ver por sí misma el automóvil, todo parecía indicar que algún tipo de delito se estaba cometiendo y por desgracia para nosotros, para mí, estábamos no involucrados pero sí en medio de todo.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Las noches en vela se estaban volviendo rutina. Tomé la guitarra e intenté hacer una canción sobre la mujer que se había borrado, que se esfumó dejando atrás solo aquello que no serviría para dar con ella, para rastrearla y rencontrarla. ¿Por qué desapareció? En la canción, porque necesitaba un nuevo comienzo después de una serie de fracasos que consideró definitivos, demasiado grandes como para poder sobrellevarlos. En la realidad, no creía que se tratara de algo tan simple, tan personal. Quizás había ingresado al programa de protección de testigos y éste fue su último acto bajo su anterior identidad, quizás era una asesina a sueldo que había terminado sus labores y simplemente comenzaría un nuevo trabajo. Me sorprendió cuán poco logré que volara mi imaginación más allá de tramas de películas cientos de veces desarrolladas. Intenté escribir una canción sobre eso, me gustó más que la de la mujer que desapareció.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Al día siguiente, puse al administrador al tanto de los últimos giros de la situación y se alteró un poco, no tanto por la situación sino por la tranquilidad con que yo había tratado el asunto, no avisándole de inmediato de lo encontrado, más bien no encontrado, en el carro. Con rudeza me pidió que volviera a mis labores y antes de salir de la oficina pude ver que iba a hacer una llamada telefónica. Todos los parqueros estaban ya al tanto de lo que sucedía con el carro abandonado, todos querían saber detalles de la historia, yo la adornaba tanto como podía, a medida que entraba un nuevo carro al estacionamiento le incorporaba un nuevo elemento al relato. Al final de la jornada, no logramos casi propina como consecuencia de los retrasos que produjimos mientras mis compañeros prestaban atención y repetían los pormenores que yo iba agregándole al asunto a lo largo del día; ningún cliente quedó satisfecho, en el estacionamiento nunca se había tenido que esperar tanto hasta recibir el carro y lo que veían los clientes desde que entregaban sus tiquets hasta que llegaban sus automóviles era una serie de cuchicheos misteriosos entre los parqueros, como si estuvieran revelándose un secreto mucho más importante que hacer su trabajo. Y lo era. Cuando ya no quedaba sino cerrar el estacionamiento, después de haber recibido nuestra paga semanal, nos reunimos en torno al carro. Con extraña deferencia y devoción, cada uno de los parqueros entraba en el carro y observaba con detenimiento el interior del mismo, a veces recorriéndolo con los dedos, a veces sin llegar a rozar el cuero de los asientos o las pantallas del tablero. Yo fui el último en entrar y hacer su reconocimiento visual y táctil, pero antes de que terminara ya me habían dejado solo. Se habían retirado mostrando un respeto que no podía entender, no del todo. Es cierto que me había apropiado de la presencia del carro en el estacionamiento como si fuera una historia personal, sin embargo no tenía mayor sentido tanta deferencia, es como si hubieran esperado que tuviera alguna especie de relación más íntima dentro del carro, o con el carro. No me tentó esa posibilidad, pero igual no me quería ir, me sentía bien, incomprensiblemente bien dentro del carro. Alejé lo más posible el asiento del volante y eché para atrás el respaldar hasta que quedó lo más horizontal que permitía. Abrí el quemacoco e imaginé que el techo del estacionamiento era la bóveda celeste. Me dormí contando estrellas.</span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" lang="es-MX" align="JUSTIFY">Me desperté como a las cuatro de la mañana, algo tullido por la posición. Ya no podría volverme a dormir y a esa hora no había forma de regresar a casa salvo en un impagable taxi. Había sido una semana muy poco productiva en términos de propina, pero estar en el estacionamiento nunca resultó tan interesante. No podía dejar de pensar en el ritual que habíamos realizado en torno al carro, sin ninguna preparación, espontáneamente, lo convertimos en una especie de templo, de capilla de oración, quizás todos rezamos por un greencard o por la oportunidad de conducir un carro así, quizás por la posibilidad de reinventarnos, de huir de nuestras actuales vidas, de nuestro estancamiento, y comenzar de nuevo, con mejores opciones, con mejores resultados. En el baño de empleados, improvisé un duchazo en el lavamanos e intenté parecer limpio y fresco a pesar de la falta de un cambio de ropa y del mal sueño cada vez más notorio por los dolores y entumecimientos que iban apareciendo conforme avanzaban los minutos. Eran poco más de las 5, una hora más prudente para ir en búsqueda de un desayuno sin que ello pudiera generar algún tipo de curiosidad.</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Cuando regresé de desayunar, pensando en pasar dentro del carro el tiempo que faltaba para que saliera el primer tren a los suburbios, me sorprendió ser recibido por el administrador. Me pidió que no se los pusiera más difícil, mientras me daba una cantidad de dinero equivalente a dos semanas de trabajo e invitándome a no decir nada o llamarían al Departamento de Inmigración. No supe qué hacer o decir, él no tuvo paciencia para esperar por mi reacción. Sentí algo de indignación, pero tampoco iba a luchar por mi derecho a seguir siendo un parquero, derecho que no estaba muy seguro de tener. </span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;" align="JUSTIFY"><span lang="es-MX">Al salir del estacionamiento, pude ver al equipo forense alrededor del carro, lo más que encontrarían serían mis huellas, Inmigración llegaría por sí sola. Dudé un instante. Quizás valía la pena hacer el escándalo, así no caería yo solo y el administrador y los dueños del estacionamiento me recordarían. Ser recordado, al final eso es todo lo que aspiramos, bien sea con una canción, bien con uno de nuestros actos. Comprendí que eso fue lo que hizo ella, asegurarse de que la recordáramos aun cuando desapareciera por completo de nuestras vidas, vidas que apenas tocaron la suya pero a las que igual quería impactar. No hay mayor ambición, querer que nadie nos olvide, que nos recuerden hasta los parqueros que nos estacionaban el carro. Yo, sin embargo, no soy tan ambicioso, yo quiero tener mi banda, grabar discos y llenar estadios en los conciertos. Por eso prefiero callar e irme sin hacerle las cosas más difíciles a los del estacionamiento. Todavía tengo metas que alcanzar en este país. En un par de días iré a buscar trabajo en otro estacionamiento, soy buen parquero, qué duda cabe, es una habilidad que tengo que aprovechar. Hoy y mañana me dedicaré a ella, a recordarla, a hacerle un homenaje, a componerle la última canción de amor, la definitiva, la que hable de su desaparición y de mi destino y de la historia que no vivimos.</span></p>
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