{"id":1281,"date":"2012-04-25T12:39:37","date_gmt":"2012-04-25T16:39:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.laoficinadeluis.com\/?p=1281"},"modified":"2024-09-05T17:08:24","modified_gmt":"2024-09-05T17:08:24","slug":"esperando-a-pixies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/esperando-a-pixies\/","title":{"rendered":"Esperando a Pixies"},"content":{"rendered":"<p>Un texto que escrib\u00ed en las v\u00edsperas de asistir a un concierto de Pixies, por all\u00e1 en el a\u00f1o 2009 y que publiqu\u00e9 para aquel entonces en Pulga de Libertad. 20 a\u00f1os estuve esperando ese o un concierto as\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pulgadelibertad.blogspot.com\/2009\/11\/esperando-pixies.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Esperando a Pixies<\/a>. A continuaci\u00f3n, puedes leerlo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi salida del bachillerato y comienzos de la Universidad coincidi\u00f3 con el advenimiento de las tiendas de CDs en Caracas, cosa que rompi\u00f3 el cerco musical que se hab\u00eda impuesto en Venezuela tanto con la protecci\u00f3n a artistas nacionales a trav\u00e9s de la poca importaci\u00f3n de LPs como la fabricaci\u00f3n en el pa\u00eds de LPs s\u00f3lo de artistas mainstream. De pronto, en las discotiendas tradicionales y en nuevas discotiendas aparec\u00edan grupos y artistas de los cuales no ten\u00edamos ni idea, en una \u00e9poca preinternet que hoy suena tan lejana como claustrof\u00f3bica. Porque la sensaci\u00f3n al revisar los anaqueles de tiendas como La Gaceta Lunar en la avenida Casanova era de liberaci\u00f3n. Fue precisamente ah\u00ed, en La Gaceta, donde Gerardo, viejo amigo, me mostr\u00f3 un disco que simplemente me marcar\u00eda de por vida: Trompe le Monde.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5406320715448343442\" style=\"border: 0px none;\" alt=\"\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/_DfWWdX-NtpE\/SwccC_oiW5I\/AAAAAAAAA1w\/xa_MEH2BJgQ\/s200\/Pixies-TrompeLeMondeCover.jpg\" width=\"120\" height=\"120\" border=\"0\" \/><br \/>\nAl poner el disco y escuchar el rasgueo de la guitarra en el tema inicial, Trompe le Monde, para dar inmediato paso a los golpes de bater\u00eda que liberan toda la energ\u00eda de la canci\u00f3n, inici\u00e9 un viaje musical que no se detendr\u00eda, que no se ha detenido por casi veinte a\u00f1os. Porque desde que compr\u00e9 Trompe le Monde, los Pixies no han dejado ni por un momento de ser parte de mi banda sonora, son casi veinte a\u00f1os sin dejarlos de escuchar, casi veinte a\u00f1os escuchando las mismas canciones, sorprendi\u00e9ndome con los mismos riffs de guitarra, divirti\u00e9ndome con las mismas letras, tarareando las mismas estrofas, casi veinte a\u00f1os cantando Bone Machine y Broken Face, Isla de Encanta y U-mass, Debaser y Wave of Mutilation.<br \/>\nAtando cabos, pienso que corr\u00eda el a\u00f1o 91, as\u00ed que compr\u00e9 el disco casi reci\u00e9n sacado del horno, lo cual me dio un peque\u00f1o lapso de tiempo para escuchar a los Pixies mientras todav\u00eda exist\u00edan los Pixies. Porque en 1993 oficializaron lo que era un secreto a voces incluso antes de la salida de Trompe le Monde: los Pixies se separaban buscando caminos musicales distintos. Y como el todo siempre es m\u00e1s que la suma de las partes, ni Frank Black como solista ni la banda de Kim Deal, The Breeders, pudieron generar las emociones y sensaciones que generaban cualquiera de los discos de los Pixies, que a falta de futuro fue f\u00e1cil completar la colecci\u00f3n, comprando primero Bossanova &#8211;usado en la extinta CD Solution de Plaza Las Am\u00e9ricas&#8211;, Come on Pilgrim &#8211;a trav\u00e9s del fallecido BMG Music Service&#8211;, Surfer Rosa, &#8211;otra vez en CD Solution&#8211;, Doolittle &#8211;de nuevo en BMG&#8211;, y la recopilaci\u00f3n de lados B y rarezas que ya en la d\u00e9cada de 2000 compr\u00e9 en Esperanto del Centro Comercial Vizcaya.<br \/>\nPero gracias a lo impactante que fue descubrirlos y lo r\u00e1pido que lleg\u00f3 la noticia del rompimiento, escuchar a Pixies siempre tuvo algo de tierra prometida que se ve pero no se alcanza, de b\u00fasqueda de la piedra filosofal. Escuchaba los discos con una devoci\u00f3n alimentada por esa extra\u00f1a sensaci\u00f3n que fue descubrir el que cre\u00ed ser\u00eda el futuro de la m\u00fasica cuando ya era pasado. El tiempo no apag\u00f3 esa devoci\u00f3n que luego supe estaba muy lejos de ser una rareza. Porque los Pixies se volvieron m\u00e1s y m\u00e1s importantes con el paso de los a\u00f1os; a pesar de que sus discos no se vendieron mucho en su momento, su nombre figuraba como influencia de la mejor m\u00fasica que se hizo en los a\u00f1os 90. Declaraciones de Kurt Cobain y de Thom Yorke, por ejemplo, dieron cuenta de lo importante que fue Pixies para sus respectivas bandas. As\u00ed mismo, la inclusi\u00f3n de Where is my mind? en un momento cumbre de la superpel\u00edcula de culto Fight Club, aument\u00f3 la avidez por una banda que para ese momento llevaba ya ocho a\u00f1os sin sacar material alguno. El recuerdo y la nostalgia por los Pixies no paraba de crecer y finalmente dio pie a la gira de rencuentro de 2004 y a una actividad intermitente de la banda hasta 2008, cuando el anuncio de Francis de que no habr\u00eda material nuevo de Pixies parec\u00eda anunciar una segunda muerte.<br \/>\nNunca hice intentos de ver a Pixies en la gira del rencuentro. Le guardo cierto temor a las giras de rencuentro &#8211;si hasta Menudo hizo la suya. Pero segu\u00ed llenando mis estanter\u00edas de material de los Pixies producto de ese rencuentro, con par de videos de presentaciones de la banda y el documental que se hiciera sobre la gira. As\u00ed que detr\u00e1s de mi aparente indiferencia hacia el hecho de que los Pixies estuvieran de nuevo en los escenarios, hab\u00eda algo del viejo sentimiento de imposibilidad, de p\u00e9rdida, porque la mayor parte de 2003 estuve en los Estados Unidos y un par de meses despu\u00e9s de haber regresado a Venezuela se hizo el anuncio del regreso de los Pixies. En el 91 llegu\u00e9 muy tarde, en el 2004 me hab\u00eda ido demasiado temprano.<br \/>\nPor si fuera poco, entre 2006 y 2008 mi veneraci\u00f3n por Pixies estuvo a punto de tener su expresi\u00f3n literaria. Conversando con el artista pl\u00e1stico y caricaturista Roberto Weil, supe que \u00e9l hab\u00eda estudiado en U Mass durante la segunda mitad de la d\u00e9cada de los ochenta. Intent\u00e9 entonces hacer la conexi\u00f3n imposible (la llamo as\u00ed \u00fanicamente porque ese fue el nombre de mi proyecto) entre los Pixies y Weil y entre mis casi veinte a\u00f1os escuchando a los Pixies y la conversaci\u00f3n que tuve con Weil. El borrador dejado a la mitad est\u00e1 en mi computadora, quiz\u00e1s vuelva a retomarlo alg\u00fan d\u00eda, aunque la verdad ya me hab\u00eda olvidado de ese proyecto literario cuando en la radio hace dos meses escuch\u00e9 el anuncio de un concierto en Chicago de los Pixies. Por fin ganas y oportunidad se juntaban, a las 12 del mediod\u00eda del s\u00e1bado 19 de septiembre se pusieron en venta las entradas; a las 12:03 recib\u00ed el correo de Ticketmaster confirmando mi compra.<br \/>\nMa\u00f1ana 21 de noviembre, los Pixies estar\u00e1n cerrando las presentaciones en Chicago de una gira que celebra los 20 a\u00f1os del disco Doolittle. Ah\u00ed estar\u00e9 yo, no creo que pueda decir que como si fuera 1991, pero probablemente s\u00ed con una emoci\u00f3n que no hubiera podido sentir en aquel momento, porque se necesitaban veinte a\u00f1os de espera para sentirla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si llegaste hasta aqu\u00ed, te interesar\u00e1 leer la cr\u00f3nica que escrib\u00ed sobre el <a href=\"http:\/\/pulgadelibertad.blogspot.com\/2009\/11\/pixies-la-rebelion-contra-el-tiempo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">concierto de Pixies<\/a> en Chicago.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>20 a\u00f1os estuve esperando ese o un concierto as\u00ed. <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"iawp_total_views":3,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-1281","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1281"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3435,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions\/3435"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}