{"id":1449,"date":"2013-01-04T09:29:32","date_gmt":"2013-01-04T15:29:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.laoficinadeluis.com\/?p=1449"},"modified":"2020-12-06T21:24:46","modified_gmt":"2020-12-06T21:24:46","slug":"balon-dividido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/balon-dividido\/","title":{"rendered":"Bal\u00f3n dividido"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el partido que toda una vida se espera jugar: apenas dos puntos detr\u00e1s del l\u00edder; la derrota significar\u00eda ver a Los Dos Caminos celebrar el campeonato \u2013como si les cupiera un trofeo m\u00e1s en la vitrina; el empate solo postergar\u00eda el fin, depender de que Montecristo le gane a Los Dos Caminos es creer que la Tierra puede girar en sentido contrario; ganar nos dejar\u00eda en el primer lugar a falta solo de otra fecha, por primera vez la posibilidad de darle un campeonato al Santa Eduvigis est\u00e1 tan cerca. La emoci\u00f3n del equipo no hizo sino aumentar cada d\u00eda, y ni siquiera las decisiones de la Liga, por dem\u00e1s esperadas, para enrarecer el clima a favor de Los Dos Caminos cambi\u00f3 en algo nuestro estado de \u00e1nimo, cosa que sin duda no dej\u00e9 de agradecer. \u201c\u00a1P\u00f3ngannos al \u00e1rbitro que sea!\u201d fue el grito de guerra durante los entrenamientos de la semana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Buenos d\u00edas!\u2013dijo mi pap\u00e1 al entrar en la cocina. \u00bfYa est\u00e1s listo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-S\u00ed, salgo temprano. Vamos a hacer una concentraci\u00f3n antes del juego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con decepci\u00f3n, pap\u00e1 me dijo que esperaba que nos fu\u00e9ramos juntos al partido, un acontecimiento como este deb\u00eda ser vivido en familia desde el principio. No supe qu\u00e9 hacer, la verdad me hubiera gustado complacerlo, pero no pod\u00eda decirle que s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Suerte, agreg\u00f3 secamente antes de que yo pudiera encontrar un escape, y se sent\u00f3 a leer el peri\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Gracias, nos vemos all\u00e1, respond\u00ed y sal\u00ed.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_______________<br>\nCorre el minuto ochenta y el empate a cero se mantiene. Dos balones en el poste y la excelente actuaci\u00f3n del portero han salvado a Los Dos Caminos de estar por debajo en el marcador. A estas alturas ellos agradecen el empate, pero sigue cost\u00e1ndoles controlar el juego. A sabiendas de que es ahora o esperar el a\u00f1o que viene estamos volcados en su \u00e1rea. Pr\u00e1cticamente atacamos todos, solo yo me quedo en el c\u00edrculo central atento a cualquier intento de contragolpe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el intento vino. Un balonazo largo que llegar\u00eda a nuestra \u00e1rea de un bote. Supe que era una bola complicada, fui por ella con desesperaci\u00f3n. Mi portero quiso salir a despejarla, pero a medio camino dud\u00f3 y se devolvi\u00f3 a la porter\u00eda. Como el demonio que es, el extremo de Los Dos Caminos tambi\u00e9n fue tras el bal\u00f3n. Aunque no me gan\u00f3 la espalda, logr\u00f3 alcanzarme. En la medialuna saltamos juntos por el dominio de la bola, la cabece\u00e9 intentando rechazarla, con la mala suerte que rebot\u00f3 en su cabeza y sigui\u00f3 hacia el \u00e1rea. Hombro con hombro entramos en el \u00e1rea, sent\u00ed su mano tom\u00e1ndome el short, a sabiendas de lo que nos est\u00e1bamos jugando levant\u00e9 los brazos mostrando mi inocencia. El portero por fin decidi\u00f3 intervenir y sali\u00f3 de la porter\u00eda. El delantero supo que no iba a alcanzar el bal\u00f3n, forceje\u00f3 con la liga de mi short, puso su cabeza por delante de mi pecho y se lanz\u00f3 aparatosamente antes de que el portero agarrara el bal\u00f3n. Al saltar para esquivarlo no levant\u00e9 suficientemente los tacos para que se llevara el recuerdo. Y cuando salt\u00e9 por encima de mi portero escuch\u00e9 el pitazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por un segundo cre\u00ed que hab\u00eda sentenciado simulaci\u00f3n del delantero. Pero de inmediato vi al descarado vestido de zamuro trotando hacia el punto de penalti.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Ni lo toqu\u00e9! \u00a1No nos jodas el campeonato, vendido de mierda!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tarjeta se ti\u00f1\u00f3 de dignidad. Detr\u00e1s de m\u00ed, otros tres compa\u00f1eros desfilaron al vestuario. No vi el resto, los gritos de la grada fueron suficiente anuncio del ca\u00f1onazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de marcharse, uno a uno todos los jugadores se acercaron y me tocaron el hombro, no s\u00e9 si a modo de solidaridad o de condolencia. Mi portero Pilatos fue el \u00fanico que se atrevi\u00f3 a llamar las cosas por su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Tu pap\u00e1 la cag\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">___________________<br> Todo el camino de vuelta a casa no pude dejar de pensar en cu\u00e1l ser\u00eda mi reacci\u00f3n al verlo. Abr\u00ed la puerta y ah\u00ed estaba, sentado en el sill\u00f3n leyendo el peri\u00f3dico como si en todo este tiempo no hubiera salido. Fue cuando sent\u00ed la rabia subir indetenible desde las entra\u00f1as. Con todas las fuerzas que pude robarle a mi indignada resignaci\u00f3n le grit\u00e9 a quemarropa:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1El co\u00f1o de tu madre, hijo de puta!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me mir\u00f3, desarm\u00e1ndome con su expresi\u00f3n fresca de quien no arrastra culpas ni deudas, y antes de volver a su peri\u00f3dico de ayer, respondi\u00f3 tranquilo, casi sin darse por aludido:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Tu abuela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un partido donde el campeonato est\u00e1 en juego, un \u00e1rbitro muy involucrado.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"iawp_total_views":2,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1449","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-narraciones"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1449"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3757,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1449\/revisions\/3757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}