{"id":1470,"date":"2013-02-02T15:00:17","date_gmt":"2013-02-02T21:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.laoficinadeluis.com\/?p=1470"},"modified":"2024-07-04T12:46:31","modified_gmt":"2024-07-04T12:46:31","slug":"ser-john-malkovich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/ser-john-malkovich\/","title":{"rendered":"Ser John Malkovich"},"content":{"rendered":"<p>No es f\u00e1cil ser John Malkovich. De eso se trat\u00f3 <em>Being John Malkovich<\/em>, la maravillosa pel\u00edcula de Charlie Kaufman y Spike Jonze, que se dieron el tup\u00e9 de\u00a0 meterse en la cabeza de quien reiteradamente es llamado uno de los actores m\u00e1s importantes de nuestra \u00e9poca, poni\u00e9ndolo a decir di\u00e1logos como &#8220;Malkovich, Malkovich&#8221; y convirti\u00e9ndolo en marioneta humana. \u00bfM\u00e9rito o consecuencia? Despu\u00e9s de todo, ya Malkovich hab\u00eda aparecido en <em>Con Air<\/em> (Casualidad o no, John Cusack tambi\u00e9n aparece en ambas pel\u00edculas), esa absurda pel\u00edcula sobre un avi\u00f3n en el que trasladan con m\u00ednimas medidas de seguridad a todos los cr\u00edminales m\u00e1s peligrosos del sistema penitenciario estadounidense. Mi punto es, el reparto actoral no suele ser una medida confiable de la calidad de una pel\u00edcula o de una obra de teatro. Pero nos convencemos de que <em>Being John Malkovich<\/em> o <em>Relaciones Peligrosas<\/em> son la norma y no <em>Con Air<\/em>, y entonces vamos al cine o al teatro porque John Malkovich est\u00e1 en los cr\u00e9ditos.<\/p>\n<p>John Malkovich es una de las razones por las que me mud\u00e9 a Chicago. No la m\u00e1s importante y algo indirecta, pero en la lista de los haberes de venirse a esta ciudad estaba el Steppenwolf Theatre, la compa\u00f1\u00eda de la que Malkovich fue parte por all\u00e1 en los a\u00f1os 70 y que hoy por hoy sigue manteniendo el prestigio de ser una de las mejores de Estados Unidos. Cuando viv\u00eda en Caracas, el teatro era parte principal de mis rutinas, sol\u00eda ver todas las obras en cartelera, claro, con las excepciones producto de la experiencia: &#8220;no, a esa compa\u00f1\u00eda no la veo m\u00e1s&#8221;. Entonces, cuando Olivia y yo hicimos la lista de atributos, junto a factores de mayor peso como que en Chicago tuviera familia y que ya Olivia estuviera aceptada en una universidad de la ciudad, result\u00f3 un poderoso extra el que Chicago fuera una ciudad teatral, cuna y sede del Steppenwolf, la compa\u00f1\u00eda de Malkovich, Gary Sinise y otros, para que se convirtiera en el destino indiscutible de mudanza.<\/p>\n<p>Mucha nieve ha ca\u00eddo y la escena teatral chicaguense no ha hecho sino decepcionarme. Claro que hay algo de mala suerte, porque mi presupuesto solo me permite asistir a un limitado n\u00famero de eventos, pero despu\u00e9s de ver una seguidilla de obras costosas y aburridas, de d\u00e9bil dramaturgia y de uso innecesario y poco imaginativo de los elementos escenogr\u00e1ficos, ya no estoy pendiente de la cartelera teatral. A lo sumo voy a alguna obra de teatro latino, a lecturas dramatizadas y a un que otro musical, que los musicales por ac\u00e1 son mucho m\u00e1s honestos pues tienen su f\u00f3rmula bien definida y la usan sin tapujos. Pero entonces, anunciaron que John Malkovich volver\u00eda a los escenarios de Chicago por primera vez en cinco a\u00f1os, es decir, por primera vez desde que estoy en la ciudad.<\/p>\n<p>Esperamos hasta el \u00faltimo momento. &#8220;Si hay entradas el d\u00eda antes, compramos&#8221;. Y compramos y fuimos a ver <em>The Infernal Comedy<\/em>, que se subtitula <em>Las Confesiones de un asesino en serie<\/em>, una pieza basada en la biograf\u00eda de un austr\u00edaco que tras ser encarcelado una primera vez, desde prisi\u00f3n se volvi\u00f3 un afamado autor y fue indultado por presi\u00f3n social, solo para que volviera a cometer asesinatos y se suicidara cuando enfrent\u00f3 una segunda condena.<\/p>\n<p>La comedia es una mezcla de mon\u00f3logo con caf\u00e9 concert, donde una orquesta barroca y dos cantantes de \u00f3pera hacen un contrapunteo con el protagonista, contrapunteo innecesario en casi todo momento y que distrae con su intenci\u00f3n algo m\u00e1s que obvia: mostrar que los temas b\u00e1sicos de la historia de un asesino en serie han sido tocados una y otra vez en el arte universal, en este caso particular en la \u00f3pera. Cuando llega el turno de las dos cantantes de interpretar trozos de arias famosas, el personaje principal vaga por escena las m\u00e1s de las veces algo perdido. Pero se trata de John Malkovich. \u00a1John Malkovich!<\/p>\n<p>Nadie ped\u00eda un gran texto, pero al menos s\u00ed uno que le permitiera a Malkovich lucirse con algunos matices m\u00e1s all\u00e1 del acento austr\u00edaco (muy parecido, para no decir el mismo, que el actor utiliza en esa excelente pel\u00edcula <em>Rounders<\/em>) y de una escena de impecable ejecuci\u00f3n t\u00e9cnica, donde el asesino en serie estrangula a una de las actrices-cantantes. Por momentos estuvimos seguros de que le hab\u00eda roto el cuello debido al impresionante despliegue f\u00edsico y de prestidigitaci\u00f3n. Pero de resto, ni una sola l\u00ednea memorable.<\/p>\n<p>El problema estuvo, sin duda, en el texto. A la salida escuch\u00e9 a una se\u00f1ora comentar que si tuviera que decir de qu\u00e9 trat\u00f3 la obra, qu\u00e9 dir\u00eda. Es verdad, no lo sabemos. Un asesino que asesina, un autor que presenta un libro, una orquesta que toca, un mon\u00f3logo o un concierto y un escritor que no supo develar ning\u00fan secreto, porque al final, al parecer de lo que se trataba era de descubrir la verdad detr\u00e1s de esos asesinatos, el motivo vital del asesino en serie.<\/p>\n<p>Mientras, all\u00e1 arriba en lo m\u00e1s alto del balc\u00f3n, quer\u00edamos aplaudir porque acab\u00e1bamos de ver a John Malkovich en vivo, pero nos quedamos con much\u00edsimas ganas de ver a John Malkovich en vivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fui a ver The Infernal Comedy, protagonizada nada m\u00e1s y nada menos que por John Malkovich. Aqu\u00ed, mis impresiones.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"iawp_total_views":1,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-1470","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1470","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1470"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1470\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1600,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1470\/revisions\/1600"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}