{"id":3267,"date":"2019-11-10T09:20:52","date_gmt":"2019-11-10T14:20:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/?p=3267"},"modified":"2024-08-03T16:46:27","modified_gmt":"2024-08-03T16:46:27","slug":"americana-de-pedro-medina-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/americana-de-pedro-medina-leon\/","title":{"rendered":"Americana de Pedro Medina Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/317YxORRwOL._SX311_BO1204203200_.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3268\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se anuncia la llegada de un hurac\u00e1n, en Miami hay dos tipos de personas: las que detienen sus asuntos para atenderlos despu\u00e9s de que pase la tormenta y las que intentan finiquitarlos antes de que los primeros vientos azoten la costa. El Comanche es de los segundos, porque el Comanche es en s\u00ed mismo un hurac\u00e1n y \u00e9l lo sabe, por eso intenta resolver cada cosa pendiente antes de que su temperamento alcance categor\u00eda 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El escritor de Miami, <strong>Pedro Medina Le\u00f3n<\/strong>, nos regala en <strong>Americana<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Americana-Spanish-Pedro-Medina-Le\u00f3n\/dp\/1944407499\/ref=sr_1_1?keywords=pedro+medina+leon&amp;qid=1573395310&amp;sr=8-1\">Sudaquia Editores, 2019<\/a>) una nueva aventura del Comanche, un Comanche que cambi\u00f3 su ambiente m\u00e1s natural de Miami Beach por el de la calle 8. Pero el Comanche es el Comanche y su intenci\u00f3n de dedicarse al telemercadeo m\u00e1s temprano que tarde lo pondr\u00e1 ante un nuevo caso, uno en el que tiene mucho inter\u00e9s pues su propia paga, el dinero que se gan\u00f3 sufriendo cada llamada y pariendo cada venta, es lo que est\u00e1 en juego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Medina Le\u00f3n da un paso m\u00e1s en su proyecto de hacer una gran enciclopedia de Miami a trav\u00e9s del noir; el del Miami hist\u00f3rico, retratado en sus cr\u00f3nicas reunidas en <em>Tour<\/em>; el de la Miami de ficci\u00f3n, donde el Comanche es piedra angular con su manejo de los latin bajos fondos; y el del Miami ap\u00f3crifo, donde realidad y ficci\u00f3n se mezclan y las cr\u00f3nicas de Miami est\u00e1n publicadas en una revista clandestina que lee el Comanche. Todo ello narrado dando cuenta del Spanglish de Miami, en el que est\u00e1n presentes todos y cada uno de los acentos de Latinoam\u00e9rica en permanente code-switching.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Miami del Comanche se enriquece con los nuevos personajes que lo rodean en <em>Americana<\/em>. Por un lado, su nuevo inter\u00e9s rom\u00e1ntico no es del mundo de los bares y callejones de South Beach, sino del trabajo nueve a cinco sin mucho tiempo para irse de fiesta porque hay que lavar ropa para tener qu\u00e9 ponerse en la jornada del d\u00eda siguiente. Por el otro, la presencia de los wannabe magnates, que tienen un impresionante tren de vida financiado con fondos provenientes de alg\u00fan pa\u00eds suramericano mientras le roban comisiones de ventas a sus empleados. El Comanche se gana una nueva pareja y un nuevo enemigo, y su distanciamiento de la vida de detective privado contin\u00faa haci\u00e9ndolo en trayectoria de espiral, por lo que m\u00e1s temprano que tarde volver\u00e1 de ese retiro que nunca ha podido consumar del todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el hurac\u00e1n Andrea se acerca a Miami y el hurac\u00e1n Comanche se mueve m\u00e1s y m\u00e1s r\u00e1pido, en <em>Americana<\/em> Pedro Medina Le\u00f3n pone otra piedra en ese Miami Noir en Spanglish que est\u00e1 construyendo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escritor de Miami, Pedro Medina Le\u00f3n, nos regala en Americana una nueva aventura del Comanche, un Comanche que cambi\u00f3 su ambiente m\u00e1s natural de Miami Beach por el de la calle 8. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"iawp_total_views":2,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-3267","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3267"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3269,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3267\/revisions\/3269"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}