{"id":3763,"date":"2020-04-27T08:12:03","date_gmt":"2020-04-27T12:12:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/?p=3763"},"modified":"2020-12-06T21:16:42","modified_gmt":"2020-12-06T21:16:42","slug":"la-ultima-actualizacion-del-sistema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/la-ultima-actualizacion-del-sistema\/","title":{"rendered":"La \u00faltima actualizaci\u00f3n del sistema"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez con mayor frecuencia, la \u00fanica pregunta que acud\u00eda a la mente de Carlos frente a su pantalla era \u2018\u00bfqui\u00e9n es toda esta gente?\u2019. Decidi\u00f3 entonces comenzar a destejer su red, pregunt\u00e1ndole a las personas que aparec\u00edan y desaparec\u00edan en ella si recordaban c\u00f3mo se hab\u00edan conocido. Muy pronto pudo concluir que todo comenz\u00f3 por acumular gente y gente sin importar cu\u00e1n cercanos fueran, hasta que aquello se sali\u00f3 unos 3, 4 o 5 grados de control. <\/p>\n\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de que tom\u00f3 las medidas a su alcance, el permanente recorrido por su red le segu\u00eda mostrando un n\u00famero muy alto de extra\u00f1os. Pronto recibi\u00f3 una primera se\u00f1al de alarma cuando un tal Jerem\u00edas le respondi\u00f3 \u2018co\u00f1o, Carlos, \u00bfde verdad me est\u00e1s preguntando eso?\u2019. Luego sigui\u00f3 la respuesta de una t\u00eda: \u2018conocerte, conocerte, desde que naciste, ahora, si te refieres a alg\u00fan momento trascendental, de formaci\u00f3n de la personalidad o una an\u00e9cdota que considere especial, bueno, puedo darte varias\u2019. Y as\u00ed otras m\u00e1s y siempre el mismo vac\u00edo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No supo qu\u00e9 hacer salvo seguir adelante. Las respuestas se acumularon y el car\u00e1cter de las mismas se diferenciaba entre los que le escrib\u00edan ofendidos por el olvido de Carlos, y los que m\u00e1s bien se lo tomaban como una especie de ejercicio contra el tedio tan com\u00fan de estos tiempos, pero lo que no variaba era la mezcla entre asombro y miedo de Carlos ante tantos nombres, caras y situaciones que al parecer simplemente se hab\u00edan borrado de su memoria. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carlos comprendi\u00f3 que apenas pod\u00eda recordar los aspectos esenciales de su existencia, aquellos que le permit\u00edan seguir funcionando mientras se dejara llevar por la resaca de la cotidianidad, sin darse cuenta del oscuro mar que se estaba formando en el resto de su cabeza. Sin embargo, aquello que le permiti\u00f3 ver el problema tambi\u00e9n le brindaba una posible soluci\u00f3n. Continu\u00f3 la b\u00fasqueda de detalles de su vida, pero la disfraz\u00f3 con preguntas empacadas en grupo que se pudieran contestar sin que un ser que se le mostraba querido se sintiera agredido por la pregunta o por aparecer como otro m\u00e1s del mont\u00f3n: comenz\u00f3 a enviar cosas como \u201ccomparte conmigo alg\u00fan momento en que te hice re\u00edr\u201d o \u201c\u00bferes capaz de decir todas y cada una de las ciudades en que nos hayamos visto?\u201d y las respuestas fueron bastante generosas.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, cortando y pegando los distintos p\u00e1rrafos y comentarios que recib\u00eda para darles orden cronol\u00f3gico, Carlos fue armando su biograf\u00eda. Pod\u00eda pasar horas leyendo su propia vida. Incluso imprim\u00eda las nuevas versiones del documento para llev\u00e1rselas a la cama y leer un poco m\u00e1s antes de dormir. Sol\u00eda volver una y otra vez sobre un mismo p\u00e1rrafo intentando encontrar alg\u00fan recuerdo de lo que le contaban, o tal vez tratando de aprender de memoria lo le\u00eddo, pero no lograba ninguna de las dos cosas, era como si cada lectura fuera la primera y solo era capaz de dibujar en su cabeza los detalles que el narrador de turno hab\u00eda puesto en la pantalla. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con todo y lo precario del m\u00e9todo, el retrato de s\u00ed mismo era bastante adecuado. Se propuso entonces escribirle a dos personas de su red por d\u00eda para saludarlas y ponerlas al tanto de detalles del documento relacionados con ellas o agregados recientemente, y luego, si ven\u00eda al caso, incorporar al mismo lo que le dijeran en respuesta. As\u00ed pasaron semanas y meses, tal vez a\u00f1os, y en alg\u00fan momento hasta sinti\u00f3 que pose\u00eda ciertos recuerdos de lo le\u00eddo, aunque en realidad se trataba del rutinario acto de leer y de actualizar el documento y no de alguna memoria espec\u00edfica. Lo m\u00e1s importante, sin embargo, era que su red de afectos luc\u00eda robusta y cercana, lista para hablarle y recordarle qui\u00e9n era, aunque el temor a encontrarse en la calle a alguno de esos contactos y simplemente pasar de largo dejando al otro con el saludo engatillado o mirarlo con el asombro con que atestiguamos la confusi\u00f3n ajena le quitaba buena parte de la tranquilidad lograda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la tranquilidad es un don ef\u00edmero y la suya depend\u00eda en exceso de los instrumentos que utilizaba para alcanzarla, instrumentos que no le pertenec\u00edan. Fue de manera por completo inesperada. Un aviso en la pantalla le pidi\u00f3 que no apagara lo que acababa de encender. Luego, unos n\u00fameros que se le antojaron por completo aleatorios alcanzaron el cien por ciento. Despu\u00e9s, otro mensaje donde le solicitaban una clave para continuar que a esas alturas \u00e9l desconoc\u00eda por completo. Lo intent\u00f3 con toda la determinaci\u00f3n de la que era capaz, trat\u00f3 de juntar siquiera un n\u00famero, una letra, una palabra, una frase con alg\u00fan tipo de significado, pero nada le tra\u00eda el m\u00e1s peque\u00f1o destello, la m\u00e1s peque\u00f1a esperanza. Pidi\u00f3 que le hicieran preguntas y buscaba las respuestas en el documento, pero nada al parecer daba fe de su vida. El desespero fue gan\u00e1ndole y de lo \u00fanico que termin\u00f3 siendo capaz fue de darle una y otra vez a la tecla de retorno hasta que se desprendi\u00f3 del teclado. Sigui\u00f3 intent\u00e1ndolo varios d\u00edas m\u00e1s, cada vez con menos ilusi\u00f3n y luego con absoluto desinter\u00e9s hasta que aquello sali\u00f3 de su rutina. Ni siquiera supo preguntarse si alguien indag\u00f3 qu\u00e9 fue de \u00e9l. Lo \u00fanico que pudo mantener fue el h\u00e1bito de no dormirse sin antes leer un poco de esa interesante novela de ficci\u00f3n que mantiene al lado de su cama, aunque nunca puede recordar el nombre del autor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1ntos grados de separaci\u00f3n hay en tu red?<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"iawp_total_views":1,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3763","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-narraciones"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3763","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3763"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3763\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3766,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3763\/revisions\/3766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3763"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3763"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laoficinadeluis.com\/noviembre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3763"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}