El feminismo punk de Kathleen Hanna

En aquellos días estábamos colaborando sin saberlo en sentar las bases de varios de los problemas de la actualidad, mientras bajábamos canciones y videos del disco duro de cualquier computadora que estuviera conectada a la red, gracias a Morpheus, Napster y otros softwares de intercambio P2P. Pero no es ese el tema del que escribo. A Morpheus siempre le agradeceré haber llegado a Le Tigre, porque Le Tigre fue para mí una banda cien por ciento digital, solo en mi computadora tenía evidencias de su existencia y solo cuando compré el CD del que resultaría su último disco, por allá en 2004, 2005, su existencia se volvió un poco más concreta.

Aún así, con todo y su cercanía musical al grunge y al no-way de finales de los años 90, estilos de los que me jactaba estar muy al día, el movimiento de las Riot Grrrl sucedía en otra galaxia, en unas coordenadas que nunca de dibujaron en mi mapa, salvo como canciones aisladas, Hot Topic y Deceptacon, principalmente, en los archivos bajados con Morpheus. Pero las ganas de encontrar más información siempre me mueven y la curiosidad por saber más de Le Tigre, de su líder, Kathleen Hannah y de la lista de nombres mencionados en Hot Topic, se mantuvo constante y me permitió llegar a pequeñas joyas como este artículo celebrando los 20 años de la canción (Por favor, no dejes de darle play al interactivo). Hoy, Kathleen Hannah es el tema de una de mis listas de Spotify, donde agrupo mis canciones favoritas de sus tres bandas, la mencionada Le Tigre, la que dio origen al Riot Girrrl, Bikini Kill, y su proyecto a veces personal a veces colectivo, Julie Ruin.

En Rebel Girl, el libro de memorias de Hanna, la cantante y activista feminista, nos cuenta su historia, sus comienzos como artistas, su estatus como estrella underground y su rol de abanderada de un movimiento que la superaba, que le reclamaba tanto sus acciones como sus inacciones, sus posturas y sus decisiones, y al que le veía tantas contradicciones como a ella misma.

Rebel Girl es además un playlist maravilloso de la música alternativa y underground de finales del siglo xx y comienzos del XXI, con la presencia en sus páginas como referencias pero también como presencias de Kurt Cobain, los Beastie Boys, Joan Jett, Fugazi, entre otros. Anécdotas como la del surgimiento de Smells Like Teen Spirit, el himno del grunge de Nirvana, pueblan el libro, así como del sexismo y la violencia sexual generalizada de la industria musical y del país.

En ese sentido, Rebel Girl se vuelve una dura denuncia del camino que siempre pareciera que hay que volver a recorrer, pues las reivindicaciones, consignas, batallas y espacios por conquistar de las que narra Hannah parecieran muchas repetición de lo hecho en los años 60 y hacen lucir como copias a las de ahora, como si 20 años en verdad no fueran nada, pero en el peor sentido de la idea. La violencia sexual de distintas formas que sufrió o vivió de cerca, ocupan buena parte del libro y Hannah las narra con perplejidad, pues parte del proceso en varias fue darse cuenta de lo que fueron o de cómo ella decidió, a veces consciente a veces inconscientemente, enterrarlas en la memoria.

Hanna se cuestiona mucho sobre su rol como líder por antonomasia de las Riot Girrrl y sobre el alcance que tuvo como abanderada de una causa siempre considerándose más músico que activista o luchadora social. Cantante, artista, luchadora social, feminista, hay muchas razones para leer las memorias de Hanna.

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