Hay gente obsesionada con aislar la esencia de los procesos para poder así administrarla en píldoras o a través de un dispositivo y con ello obtener el mismo resultado sin tener que perder tiempo pasando por todo el proceso. El problema es que la esencia de un proceso muchas veces es el proceso en sí y lo esencial del mismo queda, como dijo El Principito, invisible para los ojos.
Pero la gente de Coffitivity no lo ve así y luego de confirmar que la gente que trabaja desde cafés es más creativa, llegaron a la conclusión de que ello se debía al ambiente de ruido moderado que hay en estos establecimientos. Coffitivity entonces creó un servicio de streaming para que uno pueda escuchar un ambiente de ruido moderado de cafetería, con conversaciones aleatorias, sonido de vasos y máquinas de expreso, pero en la comodidad y soledad de tu hogar o de tu cubículo. Eso sí, el café te lo tendrás que servir tú mismo, preferiblemente de un termo preparado antes de marcar tarjeta para que no pierdas un minuto de tu tiempo en prepararlo, que aquí estamos es para ser productivos.
Sí, el ir a trabajar en un café alimenta los sentidos de una manera que beneficia el resultado de la labor, todos hemos sentido eso, pero aunque sea cierto que los sonidos separados de su ambiente pueden generar el mismo resultado, prefiero no intentarlo, no vaya a ser que de tanto no ver a nadie tras levantar la cabeza para ver quién se ríe en la sala de mi casa o a quién se le rompió una taza en la cocina, termine como en una versión del traumatizado niño de Sexto Sentido diciéndole a una persona que no está sentada a mi lado en el comedor: “I hear dead people”.
