Patricia sigue aquí, de María Mínguez Arias

En medio de las marchas y contramarchas de la aprobación del matrimonio igualitario en California, y en los comienzos de la crisis de 2008, Lesly recibe la peor de las noticias: el amor de su vida, su compañera, la que iba a ser la madre de sus hijos, Patricia, murió en un accidente. El dolor de la pérdida y los desajustes que esta produce en la idea de sí misma y en la vida cotidiana, son los componentes de Patricia sigue aquí, una novela que nos hace cuestionarnos sobre los límites del duelo, escrita por María Mínguez Arias, publicada por la Editorial Egales y ganadora del International Latino Book Awards 2018 como mejor libro de temática LGBT.

“…No es el amor que les teníamos, sino el vacío que nos dejan”, le dice una buena amiga y es precisamente en las dimensiones del vacío que se le creó donde está el problema de Lesly. Porque ella tiene a disposición una muy solidaria red de apoyo y sin embargo su dolor por la partida de Patricia la lleva al borde del precipicio. Sus amigos, su mamá, la casera, el jefe, todos están a su disposición, pero en todo momento uno se pregunta hasta qué punto esa red de apoyo se mantendrá ahí para protegerla de la caída. En particular, en su trabajo—una Fundación de protección a los deudores hipotecarios que está lidiando con el lado más crudo de la crisis: la gente de pocos recursos que está perdiendo sus casas— le muestran una paciencia que tiene tanto que ver con el respeto por el momento que está viviendo Lesly como con la delicada situación en que se encuentra el país y la Fundación, un equilibrio bastante inestable.

La muerte tiene siempre un componente burocrático con el que es difícil lidiar. En Patricia sigue aquí se hace presente desde el primer momento, cuando el policía que va a darle la noticia a Lesly duda frente al parentesco con Patricia. Con mucho acierto, Mínguez Arias convierte esa inconveniencia en duda existencial cuando Lesly se enfrenta al usuario de su esposa en la computadora común. ¿Simplemente borrar cuentas, correos, perfiles y conversaciones o revisarlas para ver si contienen algo importante que atender, bajo el riesgo de encontrar algún detalle que Patricia le hubiera mantenido oculto? ¿Hasta dónde es sensato y honesto llegar en su intento por mantener lo más vívida posible la presencia de Patricia?

A través del yo virtual, Lesly asiste a una faceta de Patricia que conocía aunque no en sus profundas dimensiones: la de una muy comprometida activista por los derechos LGBT y de una no menos comprometida consejera de líneas de prevención de suicidios. Pasearse por ese lado de la vida de Patricia pondrá a Lesly en situaciones comprometidas, llenas de tensión e incertidumbre.

Patricia sigue aquí es una novela sobre la pérdida de un ser querido y de la propia identidad, pues la misma se vuelve dual en el proyecto de pareja y de vida en común. Lesly tendrá que enfrentar esa doble tarea de recuperación y sin duda vale la pena acompañarla en el trayecto.