En un club de lectura del que soy parte escogieron como el libro de febrero a Las cosas que perdimos en el fuego (2016), de Mariana Enríquez, un libro que ya había leído en un par de oportunidades (una de ellas también por motivos de club de lectura). Mientras releía, se me ocurrió que podía aventurarme en la elaboración de un ranking de los cuentos de Enríquez reunidos en sus tres libros de cuentos, el mencionado, Los peligros de fumar en la cama (2009) y Un lugar soleado para gente sombría (2024). También incluyo Ese verano a oscuras (2019) que por haber sido publicado en solitario a veces pasa por novela corta. Así que luego de terminar con Las cosas que perdimos en el fuego continué con los otros tres y de esa relectura muestro acá el resultado, los 37 cuentos en total ordenados del que más me gusta al que menos, con un pequeño comentario al respecto.
(Entre paréntesis indico el libro al que pertenece el cuento, con las siglas LPFC: Los peligros de fumar en la cama; LCPF: Las cosas que perdimos en el fuego; ULSGS: Un lugar soleado para gente sombría).
| Cuento | Libro | Comentario |
| 1. Las cosas que perdimos en el fuego | LCPF | Todo lo bueno que se dice de Enríquez está acá: esa mezcla de crítica social con fantasía gore; una cotidianidad terrible pero reconocible y sobre todo con eventos extraños, límites, pero posibles; una causa que deviene en obsesión fanática. Indispensable. |
| 2. La casa de Adela | LCPF | El horror y lo sobrenatural construido paso a paso, como si los lectores fuéramos los albañiles de la casa de Adela. Varias veces mencionaré cómo los mecanismos que desencadenan la situación, en especial la situación sobrenatural, son muy delicados: o trabajan a la perfección o no funcionan. Acá todo funciona a la perfección. |
| 3. Ojos negros | ULSGS | Abrirle o no las puertas al mal, mucha de la obra de Enríquez se basa en ese dilema, que escrito así parece sencillo de resolver, pero la pluma de la escritora nos convence de lo complicado que a veces es decidir. En este cuento, además, el estar claro de lo que hay que hacer no es suficiente para salvarse. |
| 4. Tela de araña | LCPF | Las decisiones propias son la peor condena y acá todo parece confabularse para que se ponga fin a una situación que nunca debió durar tanto, pero quién se atreve a dar el paso. Un suspenso que es todo del lector, porque lo que se narra es un viaje incómodo, un inconveniente de carretera, una estadía inesperada y un asado a deshoras, que maestría. |
| 5. Pablito clavó un clavito: una evocación del Petiso Orejudo | LCPF | El perverso atractivo de los asesinos en serie se extiende a una situación personal con un final que parece abierto pero que quizás no lo sea, porque en la cabeza del protagonista ya el dilema está resuelto y la decisión de actuar o no ya no es parte del desenlace. |
| 6. Dónde estás corazón | LPFC | La obsesión por el cuerpo es uno de los temas donde Enríquez con más frecuencia despliega su genio, una obsesión muy actual a la que le basta dar un pequeño paso para mostrarse perversa, fantasiosa o inaceptable. Además, el título homólogo de una canción de Shakira le dio una banda sonora que me aumentó el efecto de la lectura. |
| 7. Julie | ULSGS | Otra vez el cuerpo como obsesión, pero en este caso como una especie de portal para comunicarse sensualmente con el mas allá, o quizás no y se trate tan solo de un autoengaño que puso a Julie en redes de dudoso objetivo. |
| 8. El chico sucio | LCPF | Lo social como fuente de horror, acá no hay nada sobrenatural y sin embargo todo el tiempo estamos creyendo que el infierno está por abrirse frente a nosotros cuando en realidad ya cohabitamos con él. |
| 9. Ni cumpleaños ni bautismos | LPFC | Entre “Julie” y este cuento hay cierta continuidad, pero en este caso la participación o alimentación involuntaria de la red de perversión es más activa, solo que el protagonista se da cuenta cuando ya es tarde. |
| 10. Cementerio de heladeras | ULSGS | Un cementerio de chatarra, cada nevera una tumba en potencia, en algunas enterramos a los muertos, en otras los vivos se esconden, queda por saber si entre ellos se comunican o si pueden desplazarse de una heladera a otra. |
| 11. Cuando hablábamos con los muertos | LPFC | La prestidigitación de la Ouija, realidad o sugestión, trampa de alguno de los presentes o verdadera comunicación con otro plano, Enríquez usa el tablero para hablar de las divisiones de la sociedad frente al pasado reciente de una manera contundente. |
| 12. Chicos que faltan | LPFC | Los muertos regresan en un estado de eterna juventud y de enajenación que los hace insoportables para sus seres queridos, una reflexión lúcida sobre el recuerdo y sobre la forma en que continúa la vida. |
| 13. La mujer que sufre | ULSGS | Un mensaje que se recibe por equivocación abre una dimensión alterna en una especie de scam del más allá. La efectividad del cuento radica en esa familiaridad que todos tenemos con lo que desata los hechos, genial. |
| 14. Diferentes colores hechos de lágrimas | ULSGS | Primera regla al ir a una tienda de ropa de segunda mano: no hacerse preguntas sobre el dueño anterior de la ropa, me es fácil imaginar que Enríquez no cumple con esa regla y el resultado es este cuento perturbador. |
| 15. Un lugar soleado para gente sombria | ULSGS | Este cuento no está más arriba porque tiene demasiados elementos y todos se abren y quedan como en el aire, no en múltiples finales abiertos sino en auténticas preguntas que quisiéramos que nos respondieran. Para mí, aquí habita una novela, ojalá Enríquez tenga en mente hacer algo como lo que hizo con Nuestra parte de noche a partir de “La casa de Adela”. |
| 16. Rambla triste | LPFC | Recordaba este cuento muy distinto y la relectura hizo que bajara en la estima. En todo caso, la ciudad que tiene un olor particular es un mecanismo poderoso, sobre todo si hacemos de ese olor una razón para no poder vivir en ella. |
| 17. Bajo el agua negra | LCPF | Al contrario de en “El chico sucio”, acá el drama social sí tiene un elemento sobrenatural que en lo particular me alejó de la trama. Lo complicado del entramado, lo rebuscado que por momentos lo sentí, no me permitió sumergirme más profundo en esas aguas. |
| 18. Mis muertos tristes | ULSGS | Los vecinos están dispuestos a todo por preservar la calidad de su barrio, incluso a renunciar a su propia moralidad. La protagonista juzga a su entorno por ello y actúa al respecto, la incomodidad que produce este cuento viene del hecho de que, bien visto, difícilmente haríamos algo distinto en la misma situación. |
| 19. Los peligros de fumar en la cama | LPFC | Más allá de la ironía entre la forma en que asistimos a las noticias del mundo exterior y la manera en que nos comportamos en privado, a este cuento le faltó algún ingrediente, no sé cuál, para estar más arriba en la lista, lo leo y se me olvida, con pocos cuentos de Enríquez, te hayan gustado o no, pasa eso. |
| 20. Nada de carne sobre nosotras | LCPF | El culto al cuerpo cuando ya de este solo quedan, literalmente, los huesos. Aunque el final me parece un poco débil creo que no podía terminar de otra manera. |
| 21. La virgen de la Tosquera | LPFC | La adolescencia y sus exigencias de gustar y pertenecer frente a la falta de madurez y de formación emocional para lidiar con esos momentos en que no pertenecemos y no gustamos. Un final quizás excesivo pero que nos perturba por parecer muy posible. |
| 22. Carne | LPFC | Otro del culto al cuerpo, en este caso el cuerpo del ídolo juvenil. Una vez escuché a Enríquez hablar con displicencia de una canción de Soda Stereo (“Juego de seducción”), no sé si esa opinión la extienda al resto del repertorio de la banda, pero me cuesta no establecer una relación entre este cuento y “Entre caníbales”. |
| 23. El aljibe | LPFC | La menor de la familia lleva el peso de todos los problemas y taras del resto, a tal punto que se vuelve incapaz de vivir su propia vida. Al contrario de lo que me pasó con “Rambla triste”, releer este cuento hizo que subiera en estima. |
| 24. Verde rojo anaranjado | LCPF | La vida en línea y la renuncia al contacto con el mundo exterior por considerarlo innecesario y menos real. Ya a estas alturas del ranking uno tiene que justificar por qué la baja estima, en este caso no hay una razón exacta, quizás el tema ya es muy harto conocido y faltó, extrañamente tratándose de una historia de Enríquez, cierta truculencia. |
| 25. Fin de curso | LCPF | La lectura de un cuento corto suele moverse del todo a la nada sin términos medios, así me pasa con este cuento, donde todo está fluyendo hasta el momento del desenlace que me deja pensando si no se trató de simplemente de una salida fácil. |
| 26. Un artista local | ULSGS | La idea del pueblo que queda fuera de las rutas principales y que decide reinventarse con una apelación al pasado me pareció fantástica, y la pluma de Enríquez va desarrollando una perversión latente que atrapa, pero—de nuevo todo o nada—el evento que se desencadena me sacó por completo de la lectura. |
| 27. Los himnos de las hienas | ULSGS | Un cuento donde el exceso de elementos no me permitió convencerme de lo que encuentran en la casa histórica, mucho menos de que al parecer el encuentro no tuviera mayores consecuencias. Otra vez el todo o nada, pero en este caso no solo del cuento corto sino del elemento sobrenatural, si no te convence el mecanismo por el cual aparece el elemento sobrenatural no hay manera de que los eventos que se desencadenan te conmuevan. |
| 28. La hostería | LCPF | Mismo caso, el mecanismo que desencadena el evento sobrenatural no me convenció, entonces todo lo que se produce a partir de ello me dejó un poco incrédulo e indiferente. La idea de que las casas las habitan sus muertos es muy atractiva, pero también es difícil de desarrollar, a tal punto que una maestra como Enríquez a veces no logra convencernos de que así sea. |
| 29. Metamorfosis | ULSGS | Creo que acá me falló el orden de los factores, la forma en que los personajes aparecen a conveniencia no me satisfizo y me hizo pensar que quizás este cuento funcionara mejor con los hechos narrados en otro orden. |
| 30. Ese verano a oscuras | 1989 es un año de crisis en Argentina y en medio de los cortes de luz del verano hay un crimen del cual dos adolescentes se preguntan si lo atrajeron ellas. Una narración que apunta a un público juvenil, pero con el universo Enríquez plenamente estructurado. | |
| 31. Los años intoxicados | LCPF | Una serie de viñetas más parecidas a una crónica que a un cuento, no logro conectar con ningún momento de la narración. |
| 32. El mirador | LPFC | La torre que atrae cierto tipos de mujeres y que se van reemplazando de generación en generación es una idea interesante, pero de nuevo no logré conectar con lo narrado. |
| 33. Los pájaros de la noche | ULSGS | Los pájaros, la enfermedad de la protagonista, la enfermedad de su hermana, el gato, un cuento con muchos elementos y al final no tuve cómo asirme de ninguno. |
| 34. La desgracia en la cara | ULSGS | Una deformación genética o un destino maldito, me pareció un poco gratuito que se transmitiera de generación en generación y aunque pudiera construir algunas alegorías no ma parece que la historia realmente las genere. |
| 35. El destierro de la angelita | LPFC | La aparición de la niña enterrada en una casa antigua y cómo se desplaza de un lugar perdido a otro es un tema que plantea reflexiones sobre los recuerdos y las vidas que se pierden con los desplazamientos urbanos, pero las situaciones narradas simplemente no me interesaron. |
| 36. El patio del vecino | LCPF | La historia que lleva a la protagonista a su situación actual, que se esboza como anécdota, me pareció más poderosa e interesante que la verdadera trama del cuento y no me pareció detonante para lo que sucede en el patio o en la casa del vecino, volviéndoseme esto bastante gratuito. |
| 37. El carrito | LPFC | Así como en “Mis muertos tristes”, los vecinos son fuente de perdición en nombre de preservar la virtud personal y del vecindario, pero lo que se desata me pareció poco convincente. |
